Copyright ® 2004
DIARIO LA REPUBLICA
Todos los Derechos Reservados
22 de Julio de 2005
Retroactividad para el sector piden textileros en el TLC
 

Los beneficios arancelarios del Tratado de Libre Comercio que actualmente se negocia con los Estados Unidos deben ser retroactivos, propusieron ayer varios empresarios del sector durante una reunión que se llevó a cabo con la prensa colombiana durante la XII ronda de negociaciones en Miami.

Tales concesiones deben hacerse efectivas a partir del primero de enero de 2005, pese a que la entrada en vigencia está prevista para comienzos del 2007, sostuvo el director de la Cámara de algodón, fibras y textiles de la Andi, Carlos Eduardo Botero.
“Como esto es un negocio de moda, buscar una retroactividad del TLC al primero de enero de 2005 es fundamental porque se da un mensaje tanto a los inversionistas como a los compradores”, dijo el dirigente al recordar que el punto se negoció en el Cafta y en ese caso es retroactivo a enero de 2004. La iniciativa ya la conoce el gobierno y se espera hacerla conocer en la mesa de negociación del TLC.
Los empresarios coincidieron en que es necesario contar con preferencias permanentes y eso sólo se logra en el marco de un Tratado como el que hoy se discute. Un buen TLC tiene que ver con la extensión de las preferencias, teniendo en cuenta que hoy no toda la cadena goza de beneficios arancelarios, recordó el vicepresidente de Analdex, Santiago Pardo.
De acuerdo con el balance presentado por los industriales de ese sector, con las preferencias hubo un salto importante en confecciones: en 2002 sólo para el capítulo 61 y 62, es decir, confecciones de tejido de punto y plano (lo que cubre el Atpdea), se pasó de 347 millones de dólares a exportaciones del orden de 610 millones de dólares. A mayo de este año el sector creció 14 por ciento, gracias a la concesión unilateral del Atpdea. “No es suficiente, pero es un camino de inicio para poder consolidarnos en el mercado de los Estados Unidos”, dijo Botero.
En materia de empleo, antes del Atpdea el sector ocupaba aproximadamente 80.000 personas y se espera que este año la cifra ascienda a 160.000 empleos directos. “Consideramos que con el TLC podemos llegar a 250.000 empleos”, dijo otro de los empresarios.
Los industriales hicieron énfasis en la importancia del acuerdo con EE.UU, pues con el Atpdea sólo se benefician las prendas de vestir, quedando por fuera el capítulo 63 del arancel que abarca la ropa de cama, toallas, manteles y cortinas. Pese a que no están amparados son altamente demandados por el mercado de los Estados Unidos.
En los temas que se negocian en el TLC uno de los de mayor interés es el de acumulación de origen. Los empresarios proponen que en el TLC se desarrolle un instrumento entre las regiones que tienen un bilateral como son Chile, Nafta y Cafta, con el fin de que pueda haber un intercambio de materias primas entre estas tres regiones y haya una complementariedad para que utilizando insumos de dichas áreas, se pueda exportar a EE.UU.

Giro en las cifras
La eliminación de las restricciones cuantitativas que existían para el comercio de textiles y la previsión de que serían una amenaza los países que estaban limitados, comenzó a sentirse en las cifras. Así quedó claro ayer, en el marco de la ronda de Miami cuando el vicepresidente de Analdex, Santiago Pardo, presentó un informe sobre el comportamiento del sector.
El año pasado las importaciones de confecciones en Estados Unidos crecieron 6 por ciento al pasar de 18.800 millones de metros cuadrados a 19.900 millones de metros cuadrados. Este año la tendencia continúa, pues hasta abril pasado la cifra fue de 6.600 millones respecto a 6.000 millones del año pasado. En este caso los proveedores fueron China, México, Honduras y Bangladesh, mientras que Colombia ocupó el puesto número 29 como proveedor con un volumen de venta de 138 millones de metros cuadrados.
A abril pasado, mientras las importaciones que llegan a EE.UU. provenientes de China crecieron 104 por ciento, las nacionales escasamente aumentaron 1,5 por ciento.
La principal categoría de exportaciones para Colombia es la de pantalones de algodón para hombre. El año pasado Colombia se ubicó en la posición 20. En este caso los principales proveedores son México, República Dominicana, Honduras y Bangladesh.
En este período las importaciones de Colombia aumentaron 67 por ciento, mientras que las de China 1.417 por ciento. Sin embargo, cuando se analiza la participación de los diferentes proveedores sobre el total, en tanto que los chinos participaban el año pasado con el 1 por ciento del total, ya en 2005 lo hace con el 14 por ciento, en la categoría de pantalones de algodón.

Asia, la amenaza
Según el presidente de Ascoltex, Iván Amaya, quien participó en la reunión con la prensa, hay una diferencia fundamental entre lo que exporta China a Estados Unidos y lo que vende Centroamérica a ese mismo destino: el primero comercializa el paquete completo, mientras que los segundos siguen siendo maquiladores. Este punto es corroborado por el presidente de Confecciones El Cid, Guillermo Valencia, quien recuerda que la mano de obra de los orientales es mucho menor que la de los centroamericanos. Él va más allá: no están solo los chinos sino también otros países del área que tienen costos más bajos que los de los del gigante asiático. Aquí ya se habla de la importancia de que Colombia tenga un Acuerdo de Libre Comercio con los Estados Unidos teniendo en cuenta que con relación a los Centroamericanos en Colombia sí hay una base textil.