|
Rosalba Cubillos Figueredo
rcubillos@larepublica.com.co
Bogotá. Después de 19 sesiones conjuntas de Senado y Cámara, ayer se aprobó a “pupitrazo limpio” el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos.
Previo a la decisión se sometieron a consideración tres ponencias, dos de las cuales fueron negadas. La mayoritaria tuvo 55 votos a favor del acuerdo, tres en contra y un impedimento.
La iniciativa del Partido Liberal de archivar el Tratado contó con 52 votos por el no y 16 por el sí. La misma suerte corrió la propuesta de incluir reservas interpretativas expuesta por la Senadora del Mira, Alexandra Moreno Piraquive. Esta última fue negada con 63 votos por el no y dos por el sí.
Los voceros del Polo Democrático y del Partido Liberal se retiraron del recinto, pero antes señalaron que el TLC con EE.UU. es una traición a la patria y generará más pérdidas que ganancias.
Al término de la jornada legislativa el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, se mostró satisfecho por la decisión final del Legislativo, pues de esta forma se abre paso a la extensión del Atpdea.
Sin embargo, el titular de la cartera de Comercio no se mostró muy confiado en que los beneficio unilaterales sean extendidos a partir del primero de julio, por lo que no descartó que haya retroactividad.
El funcionario aclaró que la decisión no depende de Colombia ni del Ejecutivo de
Estados Unidos, que aunque ya está convencido de que debe hacerlo, tiene que
cumplir con una serie de procedimientos.
De esta forma, cobra fuerza la percepción de los 35 empresarios estadounidenses que el pasado martes hicieron lobby ante el Legislativo americano y donde les manifestaron que no es probable que la prórroga de dichas concesiones se haga efectiva a partir del primero de julio de 2007.
Historia de la discusión
El forcejeo del TLC en el Congreso comenzó el 31 de enero pasado, es decir, cuando el Ministerio del Interior envió un mensaje de urgencia para lograr la rápida ratificación del acuerdo.
El tira y afloje se hizo evidente por la falta de consenso entre senadores y representantes a la Cámara para decidir quién debía presidir las sesiones de las comisiones conjuntas segundas.
Era claro que la presidenta de la Comisión Segunda del Senado, Marta Lucía Ramírez, estaba impedida para participar en el debate y por tanto había que decidir quién estaría al frente de los debates.
Después de varias sesiones, que según legisladores de las diferentes bancadas hizo perder un tiempo valioso, se determinó que el Representante Óscar Fernando Bravo lideraría las discusiones.
Fue así como los 19 debates conjuntos y una audiencia pública se caracterizaron por una férrea crítica de la oposición y una defensa unánime de quienes creen en las bondades del proceso. Mientras que la bancada oficialista y algunos representantes del sector privado, con estudios en mano, justificaban el acuerdo, el Senador del Polo Democrático, Jorge Robledo, así como de la Senadora Liberal, Cecilia López y del movimiento Mira, Alexandra Moreno Piraquive, también reiteraron en cada una de las discusiones sus razones de porqué no había que ratificar el TLC.
Finalmente, con ocho votos positivos y dos negativos de las comisiones segundas conjuntas, el acuerdo pasó su primera prueba de fuego en el Legislativo, el 25 de abril.
Después de varias sesiones de control político y de presentación de ponencias, el pasado 6 de junio la plenaria de la Cámara de Representantes aprobó el Tratado con una votación nominal de 85 votos a favor y 10 en contra.
Empieza entonces la discusión en la plenaria del Senado, donde también el pulso ha sido duro en esta última semana: por falta de quórum el martes y el miércoles fue necesario suspender el debate.
El martes se conoció de la rebelión de siete senadores del liberalismo que hicieron pública su decisión de no aprobar el acuerdo por considerar que el texto que se ratifique no es el definitivo.
Cómo queda Colombia
Pero tan reñida como fue la ratificación del TLC también lo fue la negociación de este acuerdo que comenzó el 18 de mayo de 2004. También en esta primera fase pasó de todo. Fueron necesarios 626 días para que ambos equipos terminaran la negociación en 15 rondas, que concluyeron el 27 de febrero de 2006.
Con excepción del agro, que si bien la negociación no fue la mejor para varios de los subsectores, según sus voceros, los temas que hoy tienen en vilo la ratificación del acuerdo son los mismos que desde un comienzo han generado toda clase de reacciones a favor y en contra: la propiedad intelectual, particularmente en lo que tiene que ver con la protección de los medicamentos, lo laboral y el medio ambiente.
A partir de lo negociado, los productores colombianos podrán exportar el 99,9 por ciento de sus productos sin pagar impuestos de entrada a Estados Unidos.
De Colombia a la principal economía del mundo tendrán acceso inmediato sin pagar aranceles más de 7.000 productos. Se quedan por fuera 17 tipos de calzado de caucho y 3 de atún. Los nacionales permitirá a Estados Unidos el ingreso inmediato, sin aranceles, del 81,8 por ciento de los productos de su industria. |