Copyright ® 2004
DIARIO LA REPUBLICA
Todos los Derechos Reservados
27 de Febrero de 2006
Avicultores, en vilo por dos años y medio
 

Carlos Alberto Hernández E.

El arduo proceso para los avicultores comenzó en agosto de 2003 cuando, junto con el entonces embajador en Washington, Luis Alberto Moreno, una “misión” del gremio se desplazó hasta el estado de Iowa (EE.UU.) para reunirse con uno de los principales productores de materias primas para el sector, con el fin de empezar a crear consciencia sobre la importancia de concretar un acuerdo de libre comercio que fuera justo y equitativo..

Es decir que los empresarios se adelantaron a las negociaciones que, pocos meses después, inició el gobierno con representantes del Senado del país norteamericano.

La estrategia abarcaba dos frentes: el más importante, a juicio del presidente de Fenavi, Jorge Humberto Bedoya, la consolidación del sector en torno a los diálogos, que involucrara un proceso de consulta interna con todos los actores para evaluar el procedimiento a seguir con el gobierno.

En segundo lugar, se llevaron a cabo gestiones de sensibilización en el ámbito local y externo; en el campo doméstico, se planearon debates y audiencias en el Congreso para exponer permanentemente cuáles eran los riesgos, e igualmente se hicieron reuniones con el Presidente Uribe, los ministros y el equipo negociador.

“Teniendo en cuenta que era una negociación con otro país, nos pusimos a la tarea de buscar acercamientos con la contraparte en Estados Unidos, lo mismo que en Ecuador y Perú; en estos dos últimos casos, la idea era llevar una posición coordinada, tal como se planteó inicialmente.

“Para tal efecto, viajamos y trabajamos con los asesores que contratamos en Washington, así como ocurrió en el caso colombiano. Hicimos una tarea juiciosa y fueron muchas las puertas que golpeamos para exponer la cosa”, recordó Bedoya el viernes en la tarde, cuando esperaba ansiosamente en el “cuarto de al lado” junto con otros dirigentes gremiales, la noticia final.

Ardua labor

El sector privado estadounidense siempre manifestó que el mercado colombiano no les representaba ningún interés, sino más bien “cuidado” como precedente para otros acuerdos.

Luego vinieron más reuniones en Bogotá, Cartagena , Atlanta y Washington para gestionar un acuerdo pero los ánimos se fueron agotando, así como la coordinación con los andinos, debido principalmente a que la avicultura no era tan prioritaria para ellos como para los colombianos, por lo que las condiciones de la negociación no eran las mismas para todos. Resultado: cada uno por su lado.

De todas maneras, el gremio continuó la tarea. Se evaluaron todos los acuerdos comerciales que había firmado EE.UU. en materia avícola para darle herramientas jurídicas y técnicas al gobierno colombiano, “y por supuesto, acompañamos todas las rondas haciendo comentarios oportunamente como hasta la fecha”.

En conclusión, Bedoya consideraba, hasta el viernes, que “tenemos la consciencia tranquila porque hicimos lo que estuvo a nuestro alcance para darle al gobierno las herramientas que nos condujeran a la mejor negociación. La puerta estuvo abierta por parte del equipo negociador, pero en los últimos días se dieron movimientos que fueron inconsultos”, dijo aunque aceptó que esta actitud es propia del gobierno, que debe tomar las decisiones que le corresponden.

“Lo que más me preocupa –dijo en ese momento-es que se tomen por el simple hecho de firmar, más si se tiene en cuenta que 250 mil colombianos hacen parte de este negocio”, subrayó.

En su concepto, aceptar 7.000 toneladas anuales de cuartos traseros de pollo es un duro golpe para la industria con un alto impacto en los precios, pero más allá de eso, “nos parecería lamentable y decepcionante que no se hubiera respetado nuestra posición”.

Por último, dijo con respecto al tema de las ayudas que anunció el gobierno para los afectados por el Tratado, que un eventual daño para los avicultores no se resolvería con subsidios. “El gobierno es muy generoso con el ofrecimiento, pero si se acaba el sector no hay ayuda que valga”, subrayó.

Executive Summary

The poultry business was ahead

Since 2003, poultry industrialists started to be aware on how important it was to get an equitable Free Trade Agreement, FTA, with the United States. They went ahead with negotiations that, a few months later, the government initiated with representatives of the Senate of the North American country.

The strategy included a consolidation of the subject that involved a process of discussion with the authorities of this sector to evaluate procedures with the government.

The other point of the strategy was to focus on caring about local and external markets. Some dialogues and speeches in the Congress were done in order to expose what the risks were, and also some meetings were made with the Colombian President, Alvaro Uribe, the ministers and the negotiator team.