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DIARIO LA REPUBLICA
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28 de Febrero de 2006
Un cierre sin sorpresas
 


Ayer en la madrugada, y luego de una maratónica sesión de trabajo de 48 horas, los negociadores de Colombia y Estados Unidos cerraron el Tratado de Libre Comercio (TLC), que se espera entre en vigencia el primero de enero del 2007.

Así lo anunciaron los ministros de Comercio, Jorge Humberto Botero, de Agricultura, Andrés Felipe Arias, y el jefe negociador nacional, Hernando José Gómez.

Todos ellos resaltaron las bondades de un tratado que ayudará a la generación de empleo y al bienestar de la población, aunque, al decir de Botero, tampoco hay que esperar que corran como por arte de magia ríos de leche y miel, pues el país tiene que hacer la tarea de su agenda interna, para mejorar sus indicadores de productividad.

"El esfuerzo ha valido la pena", expresó Botero, con visibles muestras de cansancio en su rostro, "porque le entregamos a Colombia un tratado muy positivo". Por lo pronto, el texto acordado no tiene un carácter vinculante porque constituye un proyecto de acuerdo.

En cuestión de dos o tres días se publicará un resumen en diversos medios de comunicación, y en las próximas semanas todo el borrador. Paralelamente se procederá a homologar los textos en inglés y español, para depurar el documento final que se pondrá a consideración de los respectivos congresos de los dos países.

Según el Mincomercio, el gobierno de Estados Unidos quiere meter pronto en el poder legislativo este acuerdo con la mira puesta en su entrada en vigencia el primero de enero del 2007.

En concepto del funcionario, el balance global del TLC es satisfactorio. En el caso de la industria mencionó que todos los productos que contiene el arancel de aduanas (o posiciones arancelarias, en el lenguaje técnico), quedaron con un privilegiado acceso pleno al mercado de Estados Unidos, una conquista que pocos países pueden mostrar.

Desde el primer día de vigencia del tratado, el renglón manufacturero puede acceder a materias primas y bienes de capital norteamericanos, lo que para Botero es un factor que incrementará la productividad empresarial.

Así mismo, auguró un mejor futuro para los textiles y confecciones, dado que se consolidaron las preferencias arancelarias contempladas en el Atpdea. En medicamentos se consolidaron los mecanismos necesarios para que prevalezca la salud pública y el ministro dijo que ni al Gobierno ni a él le temblará la mano para establecer controles de precios a los medicamentos, en caso de que como consecuencia del TLC éstos se encarezcan.

"Este es un día histórico para Colombia y en especial para el sector agropecuario". Con estas palabras comenzó su balance el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, quien destacó que muchos sectores podrán aumentar sus niveles de empleo. Entre ellos mencionó las flores, frutas y verduras, el renglón forestal, el etanol, el biodiesel, los derivados lácteos, los cárnicos, el azúcar, los derivados de la palma, el tabaco, los cigarrillos.

En cuanto a las normas sanitarias y fitosanitarias, sin las cuales no es posible obtener una entrada real de los productos colombianos al mercado norteamericano, Arias dijo que el acuerdo alcanzado no lo tiene ningún otro país de este hemisferio que haya firmado un TLC con los Estados Unidos.

Arias fue más allá y dijo que las rentas que genere la importación de trozos de pollo de Estados Unidos (que ascenderán a 26.000 toneladas anuales) irán como apoyo a los avicultores, algo que también ocurrirá con las rentas que generen las subastas de esos contingentes en el caso del arroz.

En cuanto al fríjol, un producto muy ligado a la economía campesina, Arias dijo que el Gobierno también lo defendió adecuadamente en el acuerdo.

Sin profundizar mucho en el tema, porque eso será parte de los anuncios del presidente Álvaro Uribe, vendrán apoyos domésticos nuevos y revolucionarios para la agricultura, vía protección en frontera y apoyos directos, y cuyos costos fiscales saldrán en el corto plazo del Presupuesto Nacional, a través de las vigencias futuras y la recomposición del gasto del Minagricultura. Con respecto al maíz, dijo que no quedó aprobado el requisito de desempeño, mediante el cual se condiciona la apertura del mercado al compromiso de compra o absorción de la cosecha interna.

Abrigo para sensibles

Hernando José Gómez, el líder negociador, era el que más esfuerzo hacía para mantenerse despierto en la rueda de prensa celebrada ayer en la madrugada. Antes de irse a dormir, como Arias y Botero, resaltó que los productos más sensibles del agro quedaron amparados con amplios períodos de protección arancelaria y con períodos de gracia para el inicio del desmonte de los impuestos de importación.

También se reafirmaron los beneficios del Atpdea y se lograron mayores cuotas para la entrada de tabaco y azúcar a Estados Unidos. En acceso real, dijo que las normas sanitarias y fitosanitarias incluyen unas cartas adjuntas que nunca antes habían sido incluidas en los TLC.

Como consecuencia de la negociación que se hizo en el área agrícola, Gómez prevé que los norteamericanos se convertirán en los principales proveedores de Colombia en algunos bienes y que, en los próximos años el comercio bilateral sumará 3.000 millones de dólares, con 1.500 millones para cada lado.
A diferencia de Perú, Colombia no dejó pendiente la negociación de ningún tema al momento de cerrar el TLC.

Cerealeros, peor negocio

Luis Eduardo Quintero, presidente de Fenalce, sostuvo que el balance preliminar que arroja la negociación de los cereales en el TLC indica que se hizo el peor negocio.

Su argumento es que para pagar la consolidación de los beneficios del Atpdea, el aumento de la cuota de azúcar en 50.000 toneladas y de 4.000 toneladas en tabaco, Colombia le entregó a Estados Unidos cinco millones de toneladas, en bienes como maíz, trigo, soya, cebada y arroz. Así las cosas, su gran expectativa es que el presidente Álvaro Uribe le cumpla al sector con las ayudas internas prometidas y con el respaldo de las instituciones que operan los subsidios. Sin eso, añadió, la mortandad será total.

Quintero indicó que de Estados Unidos entrarán dos millones de toneladas de maíz amarillo, con cero impuestos y sin mecanismos de protección, como las salvaguardias, ni requisito de compra de la cosecha nacional. La producción doméstica de este producto es de un millón de toneladas, mientras que la de sorgo, que opera como sustituto, llega a 260.000 toneladas.

En maíz blanco el acuerdo prevé la importación de 130.000 toneladas de Estados Unidos, frente a una cosecha de 400.000 toneladas, también sin mecanismos de protección. En fríjol el contingente es de 15.000 toneladas, con un arancel base del 40 por ciento.

Federal

Por su parte, María Luisa Lozada, gerente General de la Federal, es decir, los procesadores de alimentos balanceados, indicó que como industriales el balance es bueno, porque van a tener acceso a materias primas más favorables, como el maíz, la torta soya y el fríjol soya.

Sin embargo, como ellos son parte de una cadena les preocupa la situación en que han quedado los avicultores (que les compran 70 por ciento de sus concentrados) y los porcicultores (que compran 12 por ciento de su producción).

En el caso de los avicultores, la dirigente gremial dice que su producción quedó muy expuesta a la competencia, mientras que los porcícolas sólo contarán con una protección de cinco años, que suena estrecha para el gran reto que tienen en materia de modernización y productividad.

El cierre de la mesa agrícola se hizo partiendo de los temas "fáciles" para llegar a los más difíciles. Según Hernando José Gómez, se partió del trigo y la cebada, luego vinieron lácteos, cárnicos, oleaginosas, fríjol, maíz, aunque en paralelo a eso se abordaban la avicultura y el arroz.

En las últimas sesiones apareció el azúcar, y curiosamente el último producto fueron los licores, que Estados Unidos quería entrar sin aranceles en cinco años, mientras que Colombia negoció esa liberación en 15 años.

Executive Summary

FTA’s benefits

Yesterday, the negotiation process of the Free Trade Agreement (FTA) was closed at 5 o’clock in the morning. It would be applied from January 2007. The FTA will help to generate employment and improve the population welfare in Colombia. Now, the local government will have to set its internal agenda to make productivity indicators better.

According to the Ministro de Comercio, Jorge Humberto Botero, the reached deal is satisfactory. Goods that have to pay customs tariffs will have a privileged access to North American market.

The manufacturing industry will be able to accede to American raw materials and capital goods to increase the productivity, according to Botero. In addition, textile sector will improve its exporting potential because the Aptdea’s preferences were consolidated.

The medicine prices will be controlled if they increase, according to the Ministro de Protección Social Diego Palacio.