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DIARIO LA REPUBLICA
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25 de Febrero de 2006
Pollo, maíz y arroz paquete final del TLC
 

Germán Jiménez Morales
Enviado especial
Washington

El gobierno intentaba anoche ponerle punto final a los 22 meses de negociaciones del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Aunque reiteradamente ha dicho que no le gustan los pronósticos, esa era la perspectiva que manejaba Jorge Humberto Botero Angulo, ministro de Comercio, Industria y Turismo.

"Vamos a trabajar largo durante la noche", manifestó el funcionario, quien a renglón seguido indicó que frente a los resultados se podían manejar diversos escenarios.

Uno, que los diálogos concluyeran en algún momento de la madrugada. Y dos, que hacia la medianoche se suspendieran las conversaciones, para reanudarlas en la mañana y terminarlas en algún momento del día.

A estas alturas del TLC, más que el cierre producto a producto, lo que se pretende es armar y negociar un paquete agrícola que arroje un balance positivo para Colombia. Botero precisó que "el compromiso de ambos gobiernos es que estamos en un buen clima, en una buena dinámica que nos hace avizorar la posibilidad de culminar la negociación en la madrugada o en algún momento de hoy sábado.

Eso significa flexibilidades, esfuerzos conjuntos para encontrar soluciones que satisfagan los intereses de cada parte".

Rafael Mejía López, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), también dio en la tarde de ayer un reporte alentador sobre la marcha de las negociaciones, ratificó que el Gobierno ha estado en permanente consulta con los empresarios, y previó que para este sábado llegarían a la mesa los temas hipersensibles, como el arroz, los cuartos traseros de pollo y el maíz.

De hecho, los representantes de estos sectores, agrupados en Fedearroz, Fenavi y Fenalce, respectivamente, fueron notificados ayer de los movimientos de última hora de los norteamericanos.

En fuentes del Cuarto de al lado, que funciona en la Oficina Comercial de Colombia, se estableció que el conteo regresivo para el cierre del TLC comenzó en la mañana de ayer en las oficinas del Representante Comercial de Estados Unidos (la Ustr, por sus siglas en inglés), con el repaso de dos productos que ya estaban ofrecidos o jugados por Colombia, como son el trigo y la cebada.

Si el tratado se firmara, desde el primer día de vigencia esos bienes producidos por los agricultores norteamericanos podrían ingresar al país suramericano libres de aranceles o impuestos de importación.

El segundo renglón evaluado fue la cadena de las oleaginosas. Aunque los productores de palma de aceite, representados por Fedepalma, y los procesadores de esta materia prima, liderados por la Alianza Team, propusieron un poco a regañadientes una liberación inmediata de todos los eslabones de la cadena productiva, el Gobierno tomó una decisión más cauta y ofreció una eliminación de aranceles en cinco años, lo cual marca el tiempo de protección para los empresarios nacionales.

No bajaron a Mary

Con respecto a la metodología que se utiliza para el cierre, el ministro de Comercio habló de la existencia de dos carriles. En el primero de ellos interactúan la negociadora agrícola norteamericana Mary Latimer y el líder del equipo colombiano, Hernando José Gómez. Cuando Botero dijo esto, se le hizo notar que él mismo había dicho el jueves que la instancia de la señora Latimer estaba agotada y que los diálogos habían escalado a su jefe, el señor Crowder.

Ese retroceso de un peldaño lo explicó así Botero: "con base en las conversaciones conjuntas con el embajador Crowder hemos encontrado espacios que vale la pena que Hernando José y Mary Latimer exploren directamente. Las negociaciones son dinámicas, no siguen un proceso lineal, a veces hay retrocesos o cambios de rumbo, pero eso es normal".

Latimer, (quien estará involucrada hasta el momento final), y Gómez, tienen el encargo de despejar los temas menos sensibles de los que aún están pendientes. Los más delicados van a un nivel superior, en donde interactúan los ministros Botero, Andrés Felipe Arias (de Agricultura) y el jefe de la negociación agrícola, Richard Crowder.
Mientras tanto, los desvelos y agonías del sector privado continúan.

Esa incertidumbre la resume bien la frase que, desde las primeras horas del viernes le dijo a este diario el presidente de la Junta Directiva de Fenavi, Rafael Serrano Urdaneta: "Este es un día para pasar camándula en forma permanente". El de hoy también, porque hasta el cierre de la edición aún no estaba listo el pollo.