| Carlos Gustavo Cano sostiene que
Estados Unidos “se quiere tomar todo el mercado. Se quiere
quedar con el maíz, el algodón, el arroz y terminar
con lo poquito que queda de trigo y cebada.
El país puede tener la seguridad de que si el Gobierno colombiano
firma el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos es porque
beneficiará a los más pobres del campo; si no es así,
no firmamos nada”.
La enfática afirmación la hizo el ministro de Agricultura,
Carlos Gustavo Cano, quien el viernes pasado dio una dura negativa
a la propuesta estadounidense de que Colombia desmonte la protección
que le da a su agricultura. Al término del Encuentro Nacional
de Competitividad, el Jefe de la cartera agrícola analizó
los avances del TLC y los efectos que éste podría
tener para el sector.
¿Por qué cree que Estados
Unidos ha venido insistiendo en la ilegalidad de la franja de precios
que opera en nuestro país?
“Porque se quiere tomar todo el mercado. Se quiere quedar
con el maíz, el algodón, el arroz y terminar con lo
poquito que queda de trigo y cebada. Es posible que en una mesa
de negociación de un tratado comercial como el que adelanta
Colombia con Estados Unidos ese tipo de pretensiones sea legítima,
pero nosotros tenemos que saber negociar el acuerdo y buscar nuestro
propio beneficio. Pero quiero reiterar que nuestro sistema de franja
de precios agrícolas es completamente legal. Lo que sí
resulta ilegal son los subsidios que otorga Estados Unidos al algodón,
los cuales fueron demandados por el Gobierno brasileño ante
la OMC (Organización Mundial del Comercio), y el fallo resultó
favorable para los demandantes”.
¿Se conoce si Estados Unidos ha adelantado
algún proceso contra Colombia por el tema de los subsidios
en la OMC?
“No, en la OMC no ha habido ningún proceso en curso
contra el sistema colombiano de franja de precios y tampoco contra
los demás países andinos”.
¿Qué acciones va a tomar el
Gobierno en los próximos días?
“Mientras subsistan las ayudas internas que les otorga a sus
agricultores el Gobierno de Estados Unidos, nosotros haremos lo
mismo: mantendremos el sistema de franja de precios. Pero pienso
que los subsidios americanos sí son violatorios del libre
comercio. En el caso nuestro, no. Las franjas de precios son el
reflejo de los subsidios internos, por eso he dicho que desde el
punto de vista social sería inmoral desmontar el sistema,
porque es entregar el único dispositivo que tiene Colombia
para defender a su agricultura en la frontera. Además, ayuda
a neutralizar las distorsiones que generan los subsidios de Estados
Unidos”.
¿Esta posición de Colombia
puede cambiarle el rumbo a las negociaciones?
“Estados Unidos está defendiendo su propio plan de
negocios, así como nosotros defendemos el nuestro y cualquier
cosa puede suceder, pero el país puede tener la plena seguridad
de que si Colombia firma un TLC con ese país es porque generará
beneficios para nuestra Nación, especialmente para los más
pobres del campo. Si no se obtienen esos beneficios no firmamos,
tan sencillo como eso. Aquí no es obligación firmar
a la fuerza, la obligación es defender los intereses del
pueblo colombiano”.
¿Eso quiere decir que el equipo negociador
colombiano podría levantarse de la mesa de negociaciones?
“Levantarse o permanecer es una cuestión accidental,
nosotros nos vamos a mantener constantes en la defensa del trabajo
rural; y en tanto existan subsidios al interior de los Estados Unidos
no podemos levantar las defensas en frontera”.
¿Qué le pasaría al
campo con un TLC mal negociado?
“Si se negocia mal, si lo firmamos a imagen y semejanza de
Regina Vargo (jefe del equipo negociador de Estados Unidos), el
TLC acabaría con el campo colombiano. Pero el campo lo vamos
a defender a imagen y semejanza del Gobierno colombiano”.
¿Y si Estados Unidos insiste en que
sólo negociará los subsidios en la OMC, ¿qué
hará Colombia?
“En reciprocidad a la posición de los estadounidenses
nosotros haremos lo mismo. Daremos la discusión en ese escenario”.
¿Colombia está dispuesta a
demandar, tal como lo hizo Brasil?
“No me quiero adelantar a los acontecimientos, será
mejor esperar”.
¿Cuál será el impacto
para el país si se ve abocado a desmontar la franja de precios?
“Sería la ruina total de la agricultura y eso provocaría
la exacerbación del terrorismo. En Colombia la defensa de
la agricultura es también la lucha contra el terrorismo y
así como hemos sido aliados en la lucha contra el terrorismo
de Estados Unidos, estoy seguro de que Estados Unidos comprenderá
a Colombia y será aliado en la lucha contra nuestro terrorismo”.
Estados Unidos también quiere imponer
sus condiciones en el tema de la propiedad intelectual. ¿Qué
opina?
“Ese tema debe revisarse en la OMC, porque creemos que se
ha ido demasiado lejos al haberse permitido, en el acuerdo del GATT,
el patentamiento de organismos vivos. Creo que eso le abre la puerta
a la biopiratería y representa una seria amenaza a nuestra
biodiversidad”.
Una mirada al Valle
Además del azúcar, el departamento
también tiene opciones con el maíz, el algodón
y la fruticultura. ¿Cuáles son los productos del Valle
que se beneficiarían con el TLC?
“El Valle es muy eficiente en la producción
azucarera, pero tiene más opciones en las que se muestran
elevados rendimientos, como en el cultivo del algodón. Cuando
se generalice el uso de los algodones genéticamente modificados
seremos muy competitivos. En materia de maíz amarillo duro
tecnificado, la agricultura del Valle es ejemplar, y en el norte
del departamento la fruticultura es la otra opción. Allí
hay una oportunidad que está relacionada con la extinción
del dominio de tierra que pertenecía a narcotraficantes.
Esos terrenos podrían ser entregados a pequeños productores
organizados para que los destinen a la fruticultura”.
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