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Paola Ramírez Leaño
El presidente de Fedegan, José Félix Lafaurie Rivera, advirtió que de cara al TLC, Estados Unidos tiene en las barreras sanitarias el más eficaz mecanismo para limitar e impedir el acceso real de productos del campo a los hogares estadounidenses.
De acuerdo con el dirigente gremial, los negociadores del país del Norte conservan como texto de referencia del capítulo de medidas sanitarias y fitosanitarias el de la OMC, que, a su juicio, no es más que un compendio de buenas intenciones. "Por ello, la negociación debe servir para fijar con precisión en qué dirección, en qué tiempos y bajo qué condiciones es posible adecuar no sólo la infraestructura".
Explicó que ello significa que, además de la inclusión de los productos agropecuarios con potencial exportador en las canastas de corto plazo (A y B), se debe concretar en el capítulo de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias, instrumentos vinculantes que garanticen transparencia en los procesos de admisibilidad.
"Para tal propósito es deseable contar con mecanismos que permitan resolver la problemática sanitaria en términos de procedimiento y tiempos definidos, sin perjuicio de poder acudir a instancias independientes para dirimir controversias entre las partes", subrayó.
Para el dirigente ganadero, la tarea no termina ahí. "De la misma forma como el sector ganadero viene liderando la reconversión de las cadenas láctea y cárnica a los estándares internacionales, el Estado colombiano, especialmente las instituciones que ahora están llamadas a jugar un papel de primer orden en la apertura de mercados (entidades adscritas a los ministerios de Agricultura y de Protección Social, como el ICA y el Invima), deben reacondicionar tanto su estructura como su aparato institucional para poder cumplir con las exigencias de terceros países".
Pero de igual manera, agregó Lafaurie Rivera, "se debe obligar a esos mismos países, cuando pretendan entrar a nuestros mercados, a que cumplan, sin demoras, las mismas condiciones que ellos nos exigen a nosotros".
Más lobby
De otro lado, el presidente de Fedegán, dijo que así al país le vaya bien en las negociaciones del TLC con Estados Unidos, hay que superar un obstáculo no menos riesgoso que las mismas negociaciones: convencer al Congreso de Estados Unidos para que deje entrar a su país los productos y servicios beneficiados. "Esto es el llamado "lobby" y para ello hay que gastar platica", advirtió.
Y es que, según Lafaurie Rivera, sin perjuicio de lo bien que le pueda ir en las negociaciones a varios sectores, incluido el ganadero, vendrá un frente especialmente delicado: el Congreso Americano.
Lafaurie aseguró que "el lobby que se acostumbra a hacer en el templo de la democracia americana para que determinados productos y servicios puedan tener una oportunidad es indiscutible. Esa es también regla de oro".
Así mismo, señaló que los intereses por producto en el Congreso de los Estados Unidos tienen nombre: cada senador o cada representante representa una región y unos intereses. Y esa región y esa sociedad se desarrollan en función de sus industrias básicas.
"Un TLC no es otra cosa que volver a barajar, como un buen tallador, las cartas en donde te puede ir bien o te puede ir mal. Los parlamentarios tienen la obligación de defender esos intereses", agregó. |