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DIARIO LA REPUBLICA
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21 de Septiembre de 2005
Rechazo de gremios a nueva licencia para los transgénico
 

El Consejo Gremial en pleno aprovechó la ronda del TLC que se desarrolla en Cartagena para fijar su posición en contra de la nueva licencia obligatoria que busca imponer el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, a los cultivos transgénicos.

En el encuentro, los directivos avalaron la posición que fijaron esta semana los agricultores, quienes calificaron la iniciativa como un obstáculo para la competitividad agrícola del país.

Un pronunciamiento de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) califica como de “totalmente inaceptable” que el gobierno “pretenda imponer una nueva barrera técnica adicional al desarrollo tecnológico del agro colombiano, que encarece en tiempo y dinero los procesos de producción, que de por sí necesitan con urgencia tecnologías de punta para poder competir en los mercados agrícolas globalizados”.

El gremio recordó que Colombia cuenta con la Ley 740 de 2002 que define las directrices de seguridad para el uso de la biotecnología moderna; la nueva licencia ambiental obligatoria sería para cultivos como algodón, maíz, soya, entre otros.

La SAC alega que en cultivos de algodón se ha observado mayor productividad por hectárea, menor uso de agroquímicos y, por ende, menor impacto ambiental, “que nos permite tener un mejor comportamiento en el campo y una fibra de mejor calidad”, asegura el gremio.

“Ante un TLC con Estados Unidos y ante los dinámicos entornos internacionales, es lamentable que la competitividad del sector y del país se vea gravemente afectada, pues en ninguno de los países líderes del mercado agrícola se exige un documento administrativo como la licencia ambiental para cultivos que inician su ciclo productivo a partir de semillas modificadas genéticamente”, añadió.

Argumentos

De acuerdo con el presidente de la SAC, Rafael Mejía, el gobierno atribuye la medida a que existen fallos de diversas instancias, “pero nosotros le hemos dicho que cualquiera que sean las razones, es su obligación contrarrestar estas cosas si quiere que el sector siga avanzando”.

De acuerdo con el directivo, en los países de la región hay transgénicos y no es justo que en Colombia se quiera imponer una barrera para su desarrollo.

“A nuestro sector los están castigando de muchas formas: con la Ley del Agua, con la Ley de Valorización, etcétera, y ahora con esto. Son elementos que no apoyan la actividad agrícola sino que la están hundiendo”, insistió.

Esta situación suscitó ya un diálogo entre la ministra de Ambiente, Sandra Suárez, y el presidente de la SAC, durante el cual, el dirigente gremial le reiteró que el sector no comparte la iniciativa.

De prosperar la propuesta, “se estaría estancando la inversión y la transferencia de tecnología pública, privada e internacional –cómo ya se ha evidenciado en empresas dedicadas a este negocio, que desean modificar los esquemas de inversión en el país en esta tecnología-. Adicionalmente, los pocos y costosos esfuerzos de investigación en biotecnología agrícola moderna que realiza el país, quedarían una vez más truncados y sin posibilidades reales de contribuir al desarrollo del país, como los adelantados por Ciat, Cenicafé y Cenicaña, entre otros”, dijo Mejía.

Resultados

• En 2004 se sembraron 81 millones de hectáreas en el mundo con semillas modificadas genéticamente.
• De 1996 a 2004 se ha incrementado en 47 veces el área sembrada con estas semillas y más de 1/3 se siembran en países en desarrollo.
• 8.2 millones de agricultores las utilizan en 17 países.
• Países como China, India, Sudáfrica, México, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Honduras ya utilizan estas semillas.
• En Colombia, en 2003 se sembraron 200 hectáreas de algodón y ya en 2004 se sembraron 25.430 hectáreas con semillas transgénicas.
• Colombia podría disponer en muy corto plazo de las mismas tecnologías que emplean los agricultores de algodón, maíz y soya en los Estados Unidos, si esta barrera comercial no es impuesta.