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DIARIO LA REPUBLICA
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17 de Febrero de 2006
Cuestión de horas para cerrar
 

Germán Jiménez Morales
Enviado especial
Washington

Una fuente que asistió el pasado miércoles a un almuerzo con el Presidente de la República, Álvaro Uribe, reconoció que la suerte del agro está prácticamente echada, porque respetables voceros de la industria le manifestaron a Uribe que los sacrificios que se deban hacer en productos como arroz, cuartos traseros de pollo y maíz, entre otros, no impiden que el balance global del TLC sea favorable para el país.
En consecuencia, se recomendó acelerar la firma del tratado para esta misma semana, porque se considera, además, que para Uribe no es bueno seguir cargando con el desgaste político que significa su cabildeo en Washington, amén del desfile que por este mismo centro de poder han tenido que hacer sus ministros del ramo económico. Fuera de ello, se plantea que es mejor apurar ahora el paso, porque a la vista están las elecciones para Congreso y Presidente de la República, y un poco más allá el vencimiento de las preferencias del Atpdea.
En la misma reunión se indicó que son válidos los reclamos de los sectores que se perfilan como perdedores, y para ello habrá que gastar los últimos cartuchos a ver si mejora su suerte, pero también se advirtió que para compensarlos están las ayudas internas, que podrían demandar la constitución de un fondo equivalente al 1 por ciento del Producto Interno Bruto. Eso, bajita la mano, da 8.000 millones de dólares, que en medio de las penurias fiscales no se sabe de dónde podrían salir.
Con una dosis de realismo, o de resignación para otros, se recordó que desde el comienzo Estados Unidos no se ha movido un ápice en arroz, pollo y normas sanitarias y fitosanitarias, y se considera muy poco probable que lo vaya a hacer en los últimos dos días.
Los efectos secundarios del almuerzo entre los dirigentes gremiales fueron muy diversos, porque en unos despertó sentimientos de frustración e indignación, al sentir la impotencia frente al tremendo poder negociador de Estados Unidos, mientras que otros, que en días recientes habían hecho declaraciones acaloradas, mostraron unos ánimos más apaciguados, para no entorpecer el cierre del proceso.

Fedegan
Acceso real

Para José Félix Lafaurie, presidente de Fedegan, el estado actual de las negociaciones agropecuarias en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos no son presentables ni moral ni económicamente al país, porque contienen unas grandes asimetrías que favorecen los intereses de los productores norteamericanos. A juicio del representante de los ganaderos, para que el TLC sea defendible, se precisa volver a los dos aspectos fundamentales que se definieron al comienzo del proceso, o sea que se debe obtener en la negociación más de lo que unilateralmente dio Estados Unidos en materia de preferencias arancelarias con el Atpdea, asegurar la entrada o acceso real de los bienes a ese mercado y recordar que “nada está negociado hasta que todo esté negociado”.