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Rosalba Cubillos F.
Para los voceros del sector agropecuario los resultados de la ronda de Fajardo (Puerto Rico) tiene aspectos positivos y negativos.
Sin duda, afirmaron tanto el director de la SAC, Rafael Mejía como el director de comercio exterior de la entidad, Alejandro Vélez, es positiva la señal de la negociadora Regina Vargo cuando de manera explícita afirmó que se tendría que trabajar en los productos sensibles del sector agropecuario, uno por uno, analizando sus condiciones de producción (por ejemplo, distorsiones en los mercados internacionales y problemas cíclicos, entre otros).
Sin embargo, advirtieron, esa señal no se refleja en la mesa de negociación porque los norteamericanos sostienen que estarían dispuestos a mirar la no aplicación de la salvaguardia especial agropecuaria, sino otras que se diseñen. E.U. desconoce el tema del arancel base que ya fue acordado. Eso más de un desconocimiento los dirigentes lo interpretan como una manera de presionar el tema de las franjas de precios.
Si se acepta un arancel distinto al que se notificó y que es el que ampara el sistema de franjas de precios, independiente de que estas queden en el acuerdo o se diseñen herramientas similares, lo que Estados Unidos busca es una cosecha temprana. En otras palabras, el aspecto negativo de Puerto Rico fue el planteamiento en torno al ajuste al arancel base porque eso puede convertirse en un punto muerto de negociación. Por las garantías y el trabajo previo que se adelantó los representantes de los productores del sector agropecuario entienden que el gobierno colombiano no tiene posibilidad de modificar el arancel base, por lo menos en lo referente al sistema de franjas de precios, porque eso significaría entregarse antes de haber negociado.
"No podríamos avalar una posición de esas, porque para nosotros ya no sería negociación sino una entrega", advirtieron al señalar que no verían con buenos ojos que el gobierno llegara a modificar su posición en el tema del arancel base. Al no haber punto de flexibilidad dicha temática puede quedar para el final de la negociación cuando se hayan definido herramientas e instrumentos que acepten el controvertido instrumento. En Puerto Rico, Colombia dejó claro a los norteamericanos que no les interesa tanto el detalle arancelario sino que se garantice un acceso real.
Atpdea garantizado
La afirmación de la negociadora Regina Vargo cuando le dice a los andinos que no se pueden ir con menos de lo que tienen, hace pensar a Mejía y a Vélez que el Atpdea está garantizado. En la práctica sería una forma de Estados Unidos de reconocer una buena asimetría en el sentido de que Colombia ya no tendría que hacer tantos esfuerzos para garantizar aquellos pocos productos agrícolas en los que la concesión unilateral es importante.
Si bien la interpretación es que se avala el Atpdea, lo que en la práctica se advierte, aseguró Alejandro Vélez, es que hay una gran diferencia entre la industria que estaría muy avanzada y un sector agrícola en el que la oferta de los Estados Unidos fue mala. Sobre el punto el dirigente empresarial recordó que los norteamericanos no hacen nuevas ofertas sino solicitudes porque tienen que nivelarse con los andinos que presentaron esas listas el 6 de julio pasado. Ellos no solicitan que se coloquen productos en una canasta específica sino que se les mejore el panorama.
Un caso puntual que expone Vélez es la petición que hace EE.UU. para que se mejore el escenario para el azúcar, cuando en la práctica ellos no son exportadores de ese producto. Colombia lo solicitó en la canasta A y se ofreció en la nómina B. Es decir, se está pidiendo una mínima asimetría.
Para la SAC es importante observar con detalle el plano de la negociación, pero haciendo énfasis en mirar en qué se basa el esquema si en el acceso de Colombia a Estados Unidos o viceversa.
Ronda de Guayaquil
¿Qué se espera?
Despejado el camino de la discusión de textos, la SAC espera que en Guayaquil se empiecen a concretar los movimientos en las distintas canastas (A, B, C y D) y los temas de origen, entre otros.
No se espera que haya una dinámica acelerada debido a la coyuntura electoral de los Estados Unidos, país que tiende a darle largas a las definiciones en materia de plazos. Se espera que avance la discusión sobre qué se quiere para cada uno de los productos, qué instrumentos se definirían para sopesar el impacto de las ayudas que otorga Estados Unidos a su mercado local. |