Copyright ® 2004
DIARIO LA REPUBLICA
Todos los Derechos Reservados
31 de Marzo de 2005
Petición en agro de E.U. es inconsistente
 

Rosalba Cubillos F.
Bogotá

El coordinador del Comité Ad-Hoc del Consejo Gremial Ampliado, Juan Carlos Elorza Valderrama, reconoce que el hecho de que los negociadores de los Estados Unidos en la mesa agrícola hubieran llegado a Washington con propuestas escritas, constituye un avance en el proceso, pero también considera que en las solicitudes no hay consistencia, lo que evidencia un juego táctico, que no tiene otro fin que el de garantizar un acceso flexible para los productos del sector.

¿Cuál es la esencia del avance?
Mientras hasta la ronda de Tucson se buscaba definir unas reglas generales que, a juicio de Elorza, no son fáciles de acordar para el sector agrícola, en Washington comienzan a surgir las propuestas sobre productos puntuales, las cuales contienen varios elementos: unos contingentes, una tasa base, unos mecanismos de administración y un tratamiento o cláusula de preferencia. Esto último equivale a decir que están solicitando los mismos beneficios que los andinos han otorgado a otros países.
El vocero empresarial considera que en el anterior punto Estados Unidos es inconsistente, pues no se observa con claridad de qué serviría una tasa base, si el interés principal es una desgravación inmediata. Cuando los norteamericanos plantean una tasa base, la asocian con un cálculo de lo que Colombia estaría aplicando en 2007 al Mercosur como arancel en el proceso de desgravación que ya comenzó, pero al mismo tiempo solicitan una cláusula de preferencia.
La lectura que hace de esas peticiones conjuntas las analiza Elorza como un juego táctico de la negociadora de EE.UU. Para ellos, dice, deberían estar claras dos cosas: una, que la integración de la CAN no tiene nada que ver con el proceso del TLC, pues simplemente si se tuviera que extender preferencias que ya se han otorgado, nunca se volvería a negociar un TLC.
El otro elemento tiene que ver con la respuesta de Colombia, que saldría al paso con una carta parecida y pediría que se le otorgue lo que ya tiene con México y Canadá. Según Elorza, eso no es más que un juego táctico de presionar condiciones flexibles para el acceso de los productos de los norteamericanos.
Independiente del significado de las pretensiones expuestas, según el representante del Consejo Gremial ampliado, lo positivo del análisis es que ya hay elementos de negociación en el sentido de lo que Colombia buscaba, es decir, que se hablara de contingentes o de un rango en el que pueda haber liberación y otro en el que fuera lenta o no existiera.

Cruce de ofertas
Colombia hizo ofertas en el sentido contrario de lo que pidió Estados Unidos. Es decir, ofreció muy poco, o fue minimalista. El equipo nacional también puso sobre la mesa una propuesta de arroz, en la que planteó una desgravación para un contingente equivalente a 27.000 toneladas de arroz blanco.
Para el resto de la producción de dicho cereal se planteó una tasa base de 80 por ciento y una desgravación en 20 años hasta el 60 por ciento, o de 25 por ciento si es que se acepta la existencia de un mecanismo permanente de Salvaguardia Especial Agropecuaria para ese producto.
Esta intensión expresa de Colombia de querer hacer una desgravación mayor ante la posibilidad de utilizar dicha salvaguardia, podría traducirse en una respuesta inicial a lo que sería uno de los mecanismos alternos que se propusieron en las rondas iniciales frente a la controversia generada por la negación de Estados Unidos de no aceptar las franjas de precios.
“La Salvaguardia Especial Agropecuaria es una de las vías que se puede considerar un reemplazo por otro que sea más directo para el comercio bilateral”. Para este caso y el de la salvaguardia general Estados Unidos considera que no debe ser permanente y debería funcionar únicamente durante el período de desgravación.
Colombia se mantiene en que en algunos casos sí debería permitir la aplicación de un mecanismo constante, como ha sucedido en otros acuerdos que ha suscrito EE.UU. De manera puntual, Colombia quiere esa salvaguardia para los productos más sensibles.

Ronda de Lima
Lo que se aproxima
¿Qué viene para la ronda de Lima?

Con base en las propuestas presentadas y las que se habían dado a conocer en Cartagena, en Lima las delegaciones entregarán las respuestas a lo que la contraparte presentó. En ese contexto, se prevé que la dinámica de la mesa agrícola será intensa. Vale decir, que será necesario realizar reuniones bilaterales adicionales a las rondas. El tema no se ha definido, pero el vocero del sector productivo en la negociación considera que al final será necesario.
Respecto a la lista de cero por cero, el elemento que destaca Elorza de la reciente ronda tiene que ver con la manifestación del equipo de Estados Unidos en el sentido de que la oferta en frutas y hortalizas, que son de gran interés ofensivo para Colombia, no es balanceada en el comercio, pues favorece a Colombia, por lo que podría considerarse como un paquete de intercambio a cambio de algunos cereales.
En este punto, el representante de los empresarios ve otro juego táctico porque el comercio real de Estados Unidos en ese rubro también tiene un gran potencial y además cuenta con un comercio fuerte de frutas que exporta hacia Colombia y cuyo principal competidor es Chile, que estaría interesado en contar con beneficios especiales.