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Paola Ramírez Leaño
Bogotá
Como absolutamente cínica calificó ayer el presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Cereales y Leguminosas (Fenalce), Luis Eduardo Quintero, la propuesta en materia de cereales con la que llegó Estados Unidos a la ronda del TLC en Washington y que fue conocida por la opinión pública la semana pasada.
De acuerdo con el dirigente gremial, quien se mostró bastante preocupado por la situación, la propuesta estadounidense no tiene en cuenta asimetrías de ninguna naturaleza en el sentido de que no reconoce que Colombia tiene derecho a protegerse de los subsidios que EE.UU. paga a sus agricultores, ayudas que, como ya se sabe, el país del norte no está dispuesto a desmontar para el comercio con Colombia.
Así mismo, según Quintero, la solicitud es cínica porque Estados Unidos no manifiesta en ningún momento con qué le va a pagar a Colombia lo que le está pidiendo. “Uno puede pedir lo que sea pero a sabiendas de que tiene que pagar”.
Cabe recordar que para el caso del maíz, Estados Unidos solicitó desgravación total a cinco años, arrancando con un contingente de 2 millones 300 mil toneladas a cero arancel, es decir más de lo que Colombia importa actualmente que es 1 millón ochocientas mil toneladas.
Con esta propuesta, de acuerdo con Quintero, lo que se concluye es que Estados Unidos busca continuar exportando todo lo que nos exporta, pero además sustituir la producción nacional.
En el caso del trigo y demás cereales (cebada, avena y centeno, entre otros), la propuesta es acceso inmediato a cero arancel y los productos como harina y pastas a cinco años.
A pesar de todo, Quintero dijo que las propuestas del país del norte están dentro de lo que era previsible. “Sabíamos que Estados Unidos iba a ser maximilista en sus pedidos a Colombia”.
De otro lado, destacó el hecho de que la negociación del tema agrícola haya comenzado después de tanto tiempo en el que no se habían visto avances. En este sentido, aseguró que es importante que ya se empezaron a ver “cosas en blanco y negro” sobre la mesa. “Por lo menos ya estamos en donde deberíamos haber estado en la segunda o tercera ronda”.
Equipo fuerte
Quintero dijo que teniendo en cuenta la situación, las expectativas del sector se centran en tener un equipo negociador lo suficientemente fuerte para “aterrizar” las peticiones de Estados Unidos en términos de equidad.
Y es que de acuerdo con el ejecutivo, “Estados Unidos pide y pide pero no entrega nada ni en azúcar, ni en tabaco, ni en frutas y hortalizas, por ejemplo”.
Señaló, además, que, en líneas generales, los cerealistas no ven con buenos ojos el desarrollo de la negociación, porque la posición de Estados Unidos es “entrégueme todo que yo le pago con nada”.
Según el presidente del gremio, la idea es que el gobierno colombiano llegue a Lima (Perú) con una contrapropuesta mucho más equitativa y ética. Así mismo, dijo que hay que intensificar muchísimo más el trabajo entre el sector privado y el equipo negociador de tal manera que se pueda tener una respuesta digna en la próxima ronda.
Para los arroceros el panorama no es tan desalentador. Rafael Hernández, presidente de la Federación Nacional de Arroceros (Fedearroz), destacó el hecho de que se haya tocado el tema en la ronda de Washington. No obstante, dijo que falta ver la propuesta con la que llegue EE.UU. en cuanto a este producto.
De otro lado, el presidente de Fenavi, Jorge Enrique Bedoya, dijo que el balance de la octava ronda es positivo para el país en la medida en que los Estados Unidos ya de alguna manera empezaron a poner sus cartas sobre la mesa de negociación.
Parte de tranquilidad
Por su parte, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), Rafael Mejía López, aseguró que en Washington sucedió lo que se esperaba que sucediera: propuestas de Colombia y Estados Unidos concretas, todas, a su juicio, buscando cómo mejorar la posición de cada país.
Con respecto a la propuesta de Estados Unidos en materia de cereales, el presidente de la SAC dijo que estaría preocupado si el país del norte hubiera pedido algo diferente a lo que solicitó. “Esto es lo que se esperaba y lo normal en una negociación”.
Agregó que es claro que el maíz es un producto sensible para Colombia y que, a su juicio, el gobierno tiene muy claro qué es lo que debe negociar y cómo debe hacerlo.
“Simplemente lo que se va a hacer la próxima ronda es contestar lo que Colombia piensa sobre el tema de cereales. Todo esto hace parte de la negociación en si”.
Mejía agregó que hay que tener en cuenta que cuando se va a hacer una negociación, se sabe cómo se empieza y a donde se quiere llegar. “Lo que sistemáticamente están tratando de hacer en Colombia es crear problemas para desprestigiar algo que apenas se está empezando a negociar”.
Minagricultura
“Vamos bien”: Arias
El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Felipe Arias, dio un balance positivo de la octava ronda del TLC realizada en Washington Según el jefe de la cartera agropecuaria, en la mesa agrícola se avanzó bastante y se tocaron temas importantes. Con respecto a las preocupaciones de los cerealistas dijo que “no se deben juzgar las opiniones iniciales maximalistas de Estados Unidos, ya que una cosa es lo que el país del norte diga y otra lo que se negocie finalmente”.
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