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Germán Jiménez Morales
Enviado especial
Washington
En el primer destape de cartas para la negociación del sector agropecuario en el Tratado de Libre Comercio (TLC), Estados Unidos le pidió a Colombia el acceso inmediato y libre de impuestos para productos como el trigo y la cebada.
Así lo reveló ayer el jefe del equipo negociador colombiano, Hernando José Gómez, quien anotó que ambos renglones son una interesante fuente de oportunidades para los norteamericanos. En el caso del trigo, por ejemplo, Estados Unidos abastece el 60 por ciento de las importaciones colombianas. Y quiere más, pues aspira a que se desvíe una buena tajada del 40 por ciento restante que los colombianos importan de Canadá.
La historia es un poco diferente para la cebada, pero en el fondo también le apunta a lo que los expertos llaman una desviación de comercio. Las necesidades colombianas de este producto se atienden, en alto grado, con las compras que se hacen a Canadá y, en menor medida, a Francia. Allí hay mucho trabajo por hacer, porque los norteamericanos cuentan con buenas y extensas tierras para este cultivo. Un estímulo para ello sería que el país suramericano le otorgara el acceso en canasta A, o sea libre de impuestos o aranceles desde el primer día de vigencia del TLC.
Se preveía que ayer Estados Unidos también sacaría sus cartas en materia de maíz, avena, sorgo y arroz. Este último producto es calificado como hipersensible para Colombia, pues el cultivo ocupa extensas zonas, hay regiones que dependen de esta producción, los agricultores han efectuado jugosas inversiones para consolidarlo y, además, existen distorsiones internacionales en sus precios, básicamente por cuenta de los subsidios que otorgan las naciones desarrolladas. Por eso, hay interés en definir mecanismos de protección, como la salvaguardia especial agropecuaria o el arancel base.
“Vamos por buen camino”, concluyó Hernando José Gómez, quien agregó que ahora se espera que las partes presenten sus contrapropuestas en la siguiente ronda, prevista el mes de abril, en Lima, Perú.
Por buen camino
En el tan esperado tome y dame del despegue de la reunión bilateral hubo propuestas concretas de negociación. Colombia, por ejemplo, le pidió a Estados Unidos el acceso inmediato y libre de impuestos para los cigarrillos y el tabaco.
Así mismo, los negociadores colombianos solicitaron un contingente o cupo de exportación de 30.000 toneladas de hoja de tabaco, una cantidad que, al decir de Gómez, tampoco es muy significativa para los norteamericanos, pues representaría menos del 5 por ciento del total de importaciones de ese producto.
Para Colombia, en cambio, sería la ocasión propicia para seguir desarrollando un cultivo que ha crecido de 11.000 hectáreas, a mediados de la década pasada, a 24.000 hectáreas en los tiempos que corren, cuando la producción de tabaco ronda las 45.000 toneladas.
Propuesta
Reunión con privados
Gómez resaltó que tanto los negociadores de Estados Unidos como de Colombia se reunirán con los representantes del sector privado para mirar la conveniencia de las propuestas que han sido recibidas. Por lo pronto, anotó, aún falta equilibrar el llamado paquete de intercambio de cero por cero, en donde se mira, producto por producto, qué exporta cada uno al mercado del otro.
Los norteamericanos han decidido sacar de este grupo los productos hortofrutícolas. Y el país suramericano quiere meter allí ítems que le convienen y que le darían más equilibrio a la negociación, como el etanol y parte del renglón hortofrutícola. No menos fundamental es la aspiración de lograr un contingente para exportar algodón a los Estados Unidos, y una apertura inmediata para los productos cárnicos, para la cual ya se ha avanzado en la petición del reconocimiento por parte de los norteamericanos de la zona libre de aftosa.
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