Se fue Teresa Gutiérrez, la Señora de la televisión colombiana
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Publicado: 09.03.2010
Bogotá.  Teresa, nacida en Bogotá, cumplió 81 años de vida el pasado 25 de octubre, y hasta el final de sus días la vitalidad la mantuvo intacta, como el día en que realizó su primera producción para televisión en 1955, llamada “La dama del velo negro”.
Este cariño y profunda admiración hacia ‘Teresita’, como le decían sus buenos amigos, no llegó solo. Su constancia, talento y su fuerte temperamento, entre otros rasgos de su personalidad, la convirtieron en una mujer única dentro de su medio.

Para el veterano actor Manuel Pachón, compañero por cerca de 65 años de la actriz y otro de los pioneros de la radionovela y la televisión, “ella tuvo los pantalones de ganarle el partido a la vida y conseguir, a punta de berraquera, lo que se propuso”.

Por seis décadas esta mujer se fue ganando los corazones y el respeto, no solo de quienes trabajaron con ella sino del público en general. Eso sí, “sin buscarlo”, aclara su hija Ilia Varoni, porque si algo la caracterizaba es “lo poco que le preocupaba lo que el mundo podría pensar de ella (…) claro está que siempre agradeció y la emocionó cuando escuchaba las manifestaciones de cariño”.

Aunque en 1955 hizo su primera aparición en la televisión, en vivo y sin derecho a equivocarse, Teresa ya traía un largo recorrido por la radio y era conocido su talento, pues a los seis años hizo sus primeros pinitos en la serie radial “El doctor X”.

Esa etapa poco se recuerda; la razón: “fue tan largo su recorrido que luego de 75 años de carrera artística, es casi imposible hacerlo”, dijo su hija.

De lo que sí se acuerda muy bien es de cuando un poco más grandecita, a los 14 años de edad, empezó a trabajar con su papá Carlos Gutiérrez Riaño en la emisora Nueva Granada, en Bogotá.

Quienes la conocieron saben que desde ese momento Teresa supo que lo suyo serían los medios y que su paso por allí no sería momentáneo. El reto no fue fácil, pero la “rebeldía y el coraje venían desde niña con ella” y tuvo el valor de dejar sus estudios para incursionar en un mundo que en aquella época era dominado por hombres.

Desde aquel momento el país comenzó a escuchar la voz ronca, gruesa y pausada de una mujer que años después llegaría a cautivar el mundo de la televisión nacional.

Años más tarde y con la ayuda de su padre, quien vio en ella talento, llegó a Bernardo Romero Lozano, director del Teleteatro, un canal que emitía los dramatizados en vivo y en directo. “Cuando mi madre recibió la invitación dudó en aceptarla, pero el respaldo de su papá y amigos la impulsaron a lanzarse al mundo de la pantalla chica”, contaba Ilia.



Dos oportunidades en el amor


No todo para aquella joven rebelde era trabajo. Cuando tenía 17 años llegó su primera ilusión amorosa. Enamorada, intentó formar el hogar perfecto con el que soñó desde niña, pero las cosas no siempre salen bien y el destino la llevó, dos años después, a dar por terminada la relación con el cantante Alberto Granados, con quien tuvo sus dos primeros hijos, María Margarita y Luis Alberto.

Once años después, el violinista argentino Américo Bellotto Varoni llegó a su vida y entre tangos y milongas le robó el corazón, a tal punto que decidió abandonar Colombia con sus dos hijos e iniciar de cero en el país gaucho.

Para aquella época Teresa tenía 31 años y una carrera que comenzaba a dar frutos, pero el amor era tal que nada importó. Como producto de aquella relación quedaron Ilia y Miguel. Conformando así una familia con cuatro hijos.

Las cosas no siempre son como se desean y la muerte del artista, luego de 12 años de matrimonio, dio fin a lo que fue “la mejor segunda oportunidad de Teresa Gutiérrez”, según Ilia.

Recuerda que nunca vio derramar una lágrima a su madre por el fallecimiento de su padre. Según ella, “a veces no entendíamos cómo podía ser tan dura, era algo difícil de comprender”. Desde entonces, Teresa nunca volvió a organizar su vida en pareja y se entregó por completo a sus hijos y a su trabajo.

Nuevamente su temperamento jugó un papel importante y sin pensarlo decidió regresar a Colombia. Ni sus 42 años de edad y muchos menos sus cuatro hijos fueron impedimentos para retomar su curso en los medios y volverse “la actriz indispensable en cualquier producción”, afirmó su amigo y compañero Manuel Pachón.

El éxito comenzó a llegar para Teresa y aunque nunca fue una de las mujeres más bellas, como ella misma lo ha reconocido, “le puso el pie a muchas que se creían reinitas”, dijo con picardía otro de sus compañeros, Waldo Urrego.

El mundo de la actuación estaba hecho para ella. Con los años llegaron personajes como el de “La Abuela”, que le permitieron demostrar de qué estaba hecha. Desde aquel momento interpretó más de 40 personajes en la televisión, la mayoría de un éxito contundente.

La muerte le llegó llevando una vida tranquila, culminando las grabaciones de la versión de “Los Victorinos”.

Según sus allegados, cuando no estaba en un set de grabación, pasaba sus tardes estudiando nuevos proyectos, tanto en cine, como su última película “Muertos de susto”.

Aunque no fue una mujer perfecta, para muchos de sus amigos es casi imposible hablar de sus defectos. “Tan solo hay una cosa que le critique toda la vida y fue su adicción al cigarrillo”, cuenta Manuel Pachón.

Algunas de sus producciones

- "Los reyes" (2006)

- "Pecados capitales" (2002)

- "Maria Madrugada" (2002)

- "Pedro el escamoso" (2001)

- "La Guerra de las Rosas" (1999)

- "La Madre" (1998)

- "Leche" (1995)

- "Señora Isabel" (1994)

- "Sangre de lobos" (1992)

- “Lola calamidades" (1987)

- "Los cuervos" (1986)

- "La abuela" (1978)

- "La marquesa de Yolombó" (1978)

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