Bogotá.
El pasado 15 de julio, el Salón Rojo del Hotel Tequendama de Bogotá fue escenario de un nuevo foro de este diario, en alianza con Esse Consultores, sobre Responsabilidad Social Empresarial.
Como en anteriores ocasiones, el salón estaba repleto, lleno “hasta las banderas” según suele decirse en el lenguaje taurino, con asistentes de diversos sitios del país, fuera en representación de empresas, universidades, gobierno y fundaciones, entre otras entidades, todos a una interesados en desarrollar programas de RSE en sus respectivas compañías.
Pero, en esta oportunidad el interés estaba centrado no sólo en el tema propuesto: la RSE en América Latina, sobre todo de cara a la crisis económica mundial que golpea con rigor a la región, sino en los conferencistas, provenientes en su mayoría de otros países de América Latina, donde incluso se destacan por su reconocido liderazgo empresarial.
En efecto, Isabel Noboa, que preside el Consorcio Nobis, grupo de primera categoría en el Ecuador, y Germán Efromovich, presidente del Grupo Sinergy de Brasil (propietario de la aerolínea Avianca), figuran desde tiempo atrás entre los empresarios más destacados en sus países y en el continente.
Ambos estaban acompañados por Javier Triviño, Vicepresidente de Comunicaciones y Asuntos Corporativos, de Cemex, en México; Charo Méndez, consultora venezolana en temas de RSE; Angélica Joya, directora nacional de Un techo para mi país, proyecto social líder en Chile; y David Bojanini, quien preside el Grupo de Inversiones Suramericana, en Colombia.
Una verdadera nómina de lujo, sin duda.
Visión global
¿Por qué –se preguntará- este encuentro de empresarios y expertos latinoamericanos en RSE, realizado precisamente pocos días después de “Colombia Responsable” en la sede de Corferias, donde asistieron otras autoridades internacionales en el tema? ¿Cómo justificar, en fin, un nuevo foro de responsabilidad social empresarial?
Según sus organizadores, todo ello forma parte del proyecto integral de LA REPUBLICA sobre RSE, el cual comprende una separata mensual especializada (que usted tiene ahora en sus manos), más información en las distintas ediciones diarias del periódico, foros también especializados (como el que allí nos reunía), un portal en internet a través de la página web: www.larepublica.com.co, y la publicación de un libro anual, cuyo segundo tomo acaba de aparecer bajo el título: “Nuevas lecciones de RSE”, editado por Isagén.
Más aún: en su concepto, este foro busca trascender la visión localista, nacional, de la RSE para abordarla a nivel latinoamericano o, si se quiere, global, universal, porque así lo exige la misma naturaleza del asunto, sobre todo en su concepción moderna, desde sus orígenes.
Baste pensar –anotaron- en la creación del Pacto Global de las Naciones Unidas, hace una década, que es fruto del compromiso de los diferentes países a través de sus gobiernos para promover la responsabilidad social del sector privado, y en la conferencia interamericana del BID, cuya pasada versión tuvo lugar en Cartagena acerca de los Negocios Inclusivos.
Y claro, sostuvieron que los casos empresariales presentados a continuación tenían el propósito obvio de mostrarlos como modelos a seguir por parte de otras empresas y otros empresarios, multiplicando la RSE en Colombia.
“Tenemos que hacer del nuestro un país socialmente responsable”, dijeron durante el acto de instalación del foro.
Compromiso social
A continuación, vinieron las presentaciones, comenzando por Isabel Noboa y cerrando con Germán Efromovich, al término de las cuales se efectuaron conversatorios con cada uno de los ponentes, quienes tuvieron en consecuencia la oportunidad de intercambiar opiniones con el numeroso público asistente.
Empresas como Avianca, Colsubsidio, Colombian Consulting Group, TCC y Universal Security Rental, con el apoyo de Acrip, Cemex y Publicar, hicieron posible el foro con sus patrocinios, pudiendo además ofrecer productos y servicios en los correspondientes stands.
No fue de extrañar, entonces, que en la clausura se agradeciera a estos y aquellos, a los patrocinadores, a los ponentes y al público en general, quienes contribuyeron en forma significativa, con su participación, a impulsar la RSE en América Latina, una región en la que sus graves problemas sociales (pobreza, desempleo, violencia, etc.) reclaman la mayor responsabilidad social de sus empresas y empresarios.
“La responsabilidad social empresarial es de todos”, fue el mensaje final.