Internet, un bien necesario
0 Comentarios

Los estudiosos del consumo nos sorprendimos ante la gran dinámica que ha tenido la elasticidad precio del servicio de celular en Colombia, pasando de número muy alto en 1.995 a tener una elasticidad menor que la del pan en casi todas las grandes ciudades del país, proceso que se ha venido acompañando de una increíble penetración del servicio, al punto que según la encuesta de las TIC´s, presentada por el Dane la semana pasada, ya ocho de cada diez hogares de las grandes ciudades tiene por lo menos un celular.

Cada vez más se plantea un claro debate económico en cuanto a la industria de las telecomunicaciones y la economía del conocimiento y del entretenimiento. Alvin Toffler planteaba en la X Conferencia de Economistas de América Latina y el Caribe que el conocimiento tiene un costo marginal de reproducción igual a cero, por ende es parte de la economía no monetaria que los economistas olvidan.

Explico esto mejor. Una idea conceptual tiene un costo de copia de cero, porque es tan sólo el fenómeno de oír la idea en alguien y contársela a otra persona, como ocurre con un chiste; por eso la economía del conocimiento y del entretenimiento tiende a ir hacia un mercado gratuito como lo demostró la industria de la música con los fenómenos Napster y iTunes, por la presencia de costos marginales iguales a cero en las copias electrónicas, que si son vendidas para el consumidor significan ganancias para las compañías, por esto cada día compran menos estos productos.

En este mismo sentido, el servicio de internet está siguiendo los mismos pasos del celular: cada vez más colombianos usan el internet para comunicarse, obtener información, hacer transacciones y obtener entretenimiento. Este fenómeno indica que más pronto que tarde llegará el día en que el servicio de acceso a internet sea gratuito, como se ofrece a manera de valor agregado en muchos establecimientos del país.

La entrada de internet 2.0 y su rápida saturación, demuestran que el mundo esta absorbiendo este nuevo medio como algo tan cotidiano como la radio y la televisión, y de hecho ya se consumen estos medios dentro del mismo internet. Esto nos muestra que cada día que pasa es inevitable que el internet será reconocido como lo que es:  un servicio público abierto.

Claro está que la idea es osada y tiene muchas dificultades en un mundo donde el Estado ya no participa en generación de infraestructura, pero en países como el nuestro donde tan sólo tiene una penetración en hogares de 17,1% pero con un uso de 32%, quizá el fomento de esta red y computadores básicos podrían reducir la brecha de conocimiento y de las comunicaciones.

La llegada de internet a los hogares lograría que la misma estructura de consumo se modificara, ya que el acceso a música, libros, espectáculos y diversas formas de conocimiento serían libres, reduciendo costos educativos y de entretenimiento, lo que sin lugar a dudas significa un aumento en la calidad de vida.

Esto se debe apalancar por medio de publicidad, y no debemos esperar a que otros países lo hagan o que la televisión digital europea esté funcionando en el país. Es el momento de dar pasos audaces y no de seguir copiando lo que pasa en el mundo. La internet llegó para cambiar el mundo; es momento de cambiar.
CALIFIQUE LA NOTA
 
COMENTE
Para comentar sobre esta noticia usted debe estar registrado.