Bogotá.
A pocas horas de conocer el dato del Dane para agosto, analistas y gremios apuestan por el inicio de una estabilización de los precios al consumidor. Aunque el Banco de la República anticipó que éste año terminará con altos niveles de inflación.
Las minutas de la reunión de la Junta del 15 de agosto, en las que el Emisor examina las variables macroeconómicas y en las que justifica su política de altas tasas de interés, advierten que “que la inflación continúa aumentando en muchos países”, ese es, sin duda, un factor clave a la hora de hacer las cuentas sobre los precios internos de combustibles y alimentos.
Al menos, la Junta incluye en sus análisis siempre el contexto internacional, por los efectos que pueda tener en las cuentas nacionales. También envía un mensaje a los optimistas, en el que no garantiza que la reciente tendencia a la baja que han presentado los alimentos y combustibles, sea una señal clara de que ha desaparecido la amenaza inflacionaria.
El Emisor toma en cuenta que “varios bancos centrales han incrementado sus tasas de interés. Los precios internacionales del petróleo, alimentos y otros productos básicos han caído recientemente, pero sus niveles se mantienen históricamente altos”.
El director adjunto de Fedesarrollo, Mauricio Santa María, dijo que no hay duda de que la meta de inflación, trazada para éste año en un rango medio de cuatro por ciento, será imposible de cumplir.
El especialista dijo que durante el segundo semestre, el rumbo de la inflación lo marcará la evolución de la cotización internacional del crudo y de la comida. Adicionalmente, la demanda interna será una variable a tener en cuenta para la estrategia que se adopte en los próximos meses para estabilizar los precios.
Para el consultor económico y ex director del Departamento Nacional de Planeación, Juan Carlos Echeverry, si bien el desborde de la inflación preocupa, no se puede pensar en controlar los precios de los productos básicos de la canasta familiar con métodos artificiales. El economista le apuesta a una inflación de siete por ciento al terminar el año.
Los analistas y el propio Gobierno Nacional están desde ahora alertando sobre la incidencia que tendrá el ajuste de salarios. No en vano, recientemente el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, descartó un aumento extraordinario en el mínimo, como el que han venido pidiendo los sindicatos, por los efectos inflacionarios que podría tener una medida de esa naturaleza.
A juicio del presidente de la Asociación Nacional del Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz Molina, los empresarios guardan la esperanza de que la tendencia de precios a la baja sea un síntoma de que la inflación volverá a estar pronto bajo control.
Factores
que influyen
Si bien, en las últimas semanas se ha percibido un asomo de caída en los precios de algunos productos básicos como el arroz, la papa y la arveja, entre otros, en el mes que acaba de concluir la inflación puede estar afectada por el paro camionero que por dos semanas represó el comercio exterior y afectó algunas actividades domésticas. El codirector del Banco de la República, Carlos Gustavo Cano Sanz, comentó recientemente que la protesta de los transportadores fue un episodio transitorio y que sus consecuencias apenas se están calculando. El invierno, que se prolongó casi hasta la última semana, también puede haber influido.