Bogotá.
En esta oportunidad el debate de control político en el Congreso de la República se generó alrededor de las necesidades salariales y de las medidas que el Gobierno ha implementado para sostener el poder adquisitivo de los colombianos.
Durante la sesión de la Comisión Séptima del Senado, la principal inquietud que se planteó fue la evaluación y ajuste del salario mínimo en el transcurso del año que, debido al incremento en el costo de vida en lo corrido de 2008, ha disminuido de manera notoria los ingresos de las familias.
Los senadores tomaron como ejemplo el salario de los maestros del sector oficial, y aseguraron que "no es justo que a pesar de tener escalafones elevados la remuneración, en algunos casos, alcance apenas dos salarios mínimos (un millón 33 mil pesos)".
Congresistas de la Comisión recalcó que el efecto negativo de la desaceleración económica y las constantes alzas en precios de alimentos y combustibles, generan pobreza y desempleo.
Ante el llamado de atención de los senadores, el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, aseguró que el Gobierno Nacional y el Banco de la República trabajan para reducir la inflación y, así, frenar el impacto en la capacidad de compra de los consumidores.
El funcionario fue enfático al decir que el incremento del salario mínimo sólo puede ser evaluado anualmente y teniendo en cuenta la inflación causada, la inflación provocada y la productividad, para proyectar el crecimiento que tendrá.
Explicó que "el presupuesto para 2009 se ha calculado con una premisa de un incremento salarial de seis por ciento en todo el rubro de gastos de personal. Esto no quiere decir que este sea el aumento del salario mínimo para el próximo año".
Destacó que este año, como en otras ocasiones, deben realizarse las negociaciones correspondientes con el Ministerio de la Protección Social y los representantes de los trabajadores.
En diciembre pasado, luego de una semana de reuniones, el Gobierno decretó un incremento de 6,41 por ciento en el salario mínimo, lo que representa un ingreso de 461.500 pesos y 55.000 pesos como subsidio al transporte, para un total de 516.500 pesos.
Zuluaga destacó que "según el manejo de la política macroeconómica los incrementos salariales se proyectan para un año, pero no se puede hacer en épocas diferentes a diciembre porque eso haría insostenible el manejo de la economía".
Para el Gobierno, estudiar las alzas en ingresos durante el año significa indexar éste costo al tema inflacionario, lo que provocaría efectos negativos en la economía general.
Mientras tanto, en las comisiones económicas, el gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, indicó que el crecimiento de la inflación ha sido jalonado por los rubros alimentos y combustibles, que son gastos principales de las familias.
"Muchos de estos aumentos obedecen a factores externos como el alza del petróleo que impacta el costo de los insumos agropecuarios", dijo Uribe.
Situaciones temporales
A juicio del gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, "el incremento salarial debe ser analizado anualmente con los resultados de inflación y productividad. Es importante entender que no se puede hacer en el transcurso del año porque el costo de vida tiene situaciones que la afectan de manera temporal". Sobre el presupuesto del Gobierno Central y el manejo de la balanza fiscal, puntualizó que "la Nación ha tenido una reducción importante en el tamaño del déficit como proporción del PIB e igualmente en el sector público consolidado".