Ni los líos Uribe - Correa le ponen freno al comercio
Colprensa -
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Quito.
Por profundas e irreconciliables que sean las diferencias ideológicas y políticas entre los gobiernos de Ecuador y Colombia difícilmente lograrán afectar los demás vínculos que han tejido los dos pueblos.
Ambas naciones establecieron relaciones diplomáticas desde el 10 de febrero de 1832, para formalizar los nexos comerciales, sociales, culturales, e incluso, familiares.
Ese cúmulo histórico llevó a que en 2007 el comercio entre ambos alcanzara transacciones por US$2.229 millones, razón suficiente para que empresarios de las dos naciones confíen en que el gobierno de Rafael Correa no tomará una decisión que altere el comercio bilateral.
Según los empresarios, se les ocasionó más daños con el paro nacional de camioneros que con el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Quito.
Para el gerente de la empresa Proenvase, en Guayaquil, Gerardo Cabrera, la posibilidad de una ruptura comercial entre los dos países se ha fundamentado en simples rumores.
“Este es un país maravilloso y excelente para invertir. Por fortuna todos los colombianos que hemos venido nos ha ido muy bien”, aseguró el empresario.
La directora de la oficina de Proexport en Ecuador, Nohora Isabel Vargas, aseguró que los vínculos entre Ecuador y Colombia “tienen unas bases sólidas y de muchos años de relación y confianza entre empresarios que han sido socios, vecinos y amigos”.
“Como mercados naturales fronterizos, las relaciones comerciales fluyen fácilmente y se han entretejido en el ámbito privado, lo cual las blinda de coyunturas tan complejas como la actual”, señaló la funcionaria.
Como lo demuestran las cifras, las relaciones entre Colombia y Ecuador han generado grandes beneficios para los dos países.
De hecho, se han servido mutuamente para que la pequeña y mediana empresa se aventure con proyectos pilotos a incursionar en el comercio internacional, sin contar otros elementos como la generación de empleo y el impulso a las economías.
Así lo demuestra el crecimiento de las exportaciones de Ecuador hacia Colombia, que en los últimos dos años se han incrementado en 110 por ciento, lo que ubica a Colombia como su segundo socio comercial.
Igualmente, empresas ecuatorianas como Confiteca, Pronaza y Ferrero han encontrado en Colombia la posibilidad de abrirse a otros mercados.
De otra parte, se estima que son cerca de 1.000 empresas colombianas las que hacen presencia en territorio ecuatoriano y que generan empleo a unas 150.000 familias, según datos de Proexport.
Esos resultados, según Diego Vega, docente y constitucionalista, “lo que reflejan es que las relaciones binacionales no nacieron ni con Rafael Correa ni con Álvaro Uribe”.
“Ningún mandatario puede arrogarse el derecho, menos bajo una razón ideológica, de afectar el bienestar económico y laboral de su gente”, dijo.
El turismo es otro gran sector del cual han sacado ventaja las empresas de ambos países y que se ha sabido mantener ante la adversidad en las relaciones diplomáticas.
De acuerdo con Proexport, el flujo de visitantes hacia ambos lados está alrededor de los 300.000 turistas cada año. Este sólo negocio levanta más de 60 vuelos comerciales semanales y más de 280 vuelos charters.
Un intercambio comercial y turístico que supera fácilmente los US$2.500 millones por año.