Así lo afirmó el director de la Cámara de Comercio Colombo Americana, Miguel Gómez Martínez,
Agregó, en un diálogo con LA REPUBLICA, que otro de los factores que afecta la inversión foránea es la inestabilidad de las normas y la burocracia. “Colombia se ha ido llenando de controles innecesarios, duplicados, inoperantes y contradictorios. Eso termina asfixiando la libertad empresarial”, dijo.
¿Cuál fue el balance del primer semestre del año en materia de comercio entre Colombia y Estados Unidos?
Fue bueno. Las exportaciones a Estados Unidos siguen creciendo, el comercio hacia ese destino sigue siendo dinámico, a pesar de la crisis de ese país y de que la economía colombiana reporta índices de crecimiento menos favorables que los del año anterior. El valor de las exportaciones ha aumentado porque los precios del petróleo, el carbón y el níquel han estado muy altos. La inversión también está disparada.
¿Cuáles son los principales productos que exporta Colombia a Estados Unidos y cuáles son los que más demandamos de ese país?
Colombia, para su estado de desarrollo, tiene una oferta exportable relativamente variada. Los estimativos muestran que vendemos en el exterior cerca de cuatro mil posiciones arancelarias. Lo que más se exporta a Estados Unidos es energía, petróleo y carbón. Sin embargo, los productos del agro siguen creciendo de manera importante. Nosotros le compramos a Estados Unidos, esencialmente, maquinaria liviana y pesada.
Por el fenómeno de la revaluación, ¿Colombia se ha convertido en un destino caro para los otros países?
Los costos internos del país expresados en dólares han subido. Los hoteles son caros, los restaurantes empiezan a serlo. Pero para los americanos hoy son caros todos los destinos en el mundo debido a la debilidad del dólar. Uno de los costos que se ha elevado de forma preocupante es el de la mano de obra. Aunque los salarios no han tenido un aumento muy por encima de la inflación, expresados en dólares sí se incrementaron de manera importante.
¿Qué condiciones debe tener Colombia para ser una plaza atractiva para los inversionistas extranjeros?
Si no hay seguridad no hay nada. Pero, suponiendo que seguimos en la tendencia de mejorar en este aspecto, hay dos exigencias grandes. Una de estas es optimizar la logística. Este país tiene un retraso colosal, de por lo menos 40 años, en este sentido. Las carreteras son muy malas, los puertos son insuficientes, los aeropuertos son obsoletos. El otro tema es de estabilidad en las normas y burocracia. Colombia se ha ido llenando de controles innecesarios, duplicados, inoperantes, contradictorios. Eso termina asfixiando la libertad empresarial.
¿Cuál es la importancia de firmar el TLC con Estados Unidos y qué puede pasar con las relaciones entre los dos países si esto no sucede?
Colombia no necesita el TLC para el comercio de bienes porque 92 por ciento entra libre de aranceles, gracias al Apdea. Sin embargo, sí es muy importante para que la inversión extranjera permanezca en el país ya que es la que genera empleo, exportaciones adicionales y paga impuestos. Lo que preocupa de no tener el tratado es la señal que se enviaría sobre Colombia.
¿Qué impacto tiene en la firma del TLC que el partido Demócrata no sea partidario del mismo y qué hacer para que los asuntos comerciales no terminen relacionados de una u otra forma con la coyuntura política?
Es imposible evitar el debate electoral. El acuerdo está en la mitad de una campaña presidencial intensa en la que nadie sabe qué candidato va a ganar. Además, hay una ola proteccionista que está aumentando en los Estados Unidos desde hace varios años. Sin embargo, de lo que se trata es de hacer ver que ese país necesita del libre comercio como ningún otro y que el interés estratégico de Colombia es mantener buenas relaciones comerciales con este socio, sea cual sea su mandatario.
Futuro comerciales entre ambos países
Según Gómez Martínez, en lo que se refiere al segundo semestre del año, es muy difícil hacer una previsión. “La crisis en los Estados Unidos se sigue profundizando, entonces se podría pensar que los meses siguientes van a ser complicados en esa materia. Pese a eso, creemos que a finalizar el año tendremos cuatro mil millones de dólares en inversión americana. Así mismo, esperamos que Colombia esté por encima de los nueve mil millones de dólares en exportaciones”.