Bogotá.
La demanda internacional de ropa interior colombiana deja a este segmento de la industria como uno de los productos más exportados del país.
Según los últimos consolidados de Proexport, de enero a mayo de 2008, la venta de este tipo de prendas en el exterior ascendió a 88 millones de dólares, lo que representa 12 por ciento de las exportaciones de confecciones y uno por ciento de las ventas externas totales no tradicionales. En 2007 la cifra ascendió a 187 millones de dólares.
Algunas de las prendas íntimas contenidas en los 2,6 millones de kilogramos que se comercializaron internacionalmente en el primer semestre del presente año lograron posicionarse en el ranking de las confecciones más demandas, superadas sólo por los pantalones de denim o jeans. Según Proexport, de enero a abril de 2008, los artículos de vestuario que mayores dividendos reportaron fueron los T-shirts y camisetas interiores de punto y de algodón, de los que se vendieron 55 millones de dólares.
Durante los últimos cinco años, los pantalones largos, pantalones con peto, pantalones cortos (calzones) y shorts de algodón, para mujeres o niñas, pasaron de exportar 95 millones de dólares en 2003 a 104 millones de dólares para 2007. Los sostenes (corpiños) reportaron ventas al exterior por 34 millones de dólares durante 2003 y de 101 millones de dólares al término del año pasado con un incremento neto de 197 por ciento.
Industria en auge
A pesar de que representantes del gremio que confecciona ropa interior afirman que el comportamiento irregular del dólar y la desaceleración afectaron a esta industria en los primeros meses del año, las perspectivas de venta para lo que resta del año son optimistas.
La gerente general de Onda de Mar, Manuela Jaramillo, asegura que comparativamente con 2007, este año espera un incremento de 40 por ciento en la comercialización. “Estas proyecciones se cumplen debido a la expansión que ha tenido la compañía en los últimos dos años, en donde hemos inaugurado más de 10 boutiques”, señala Jaramillo.
Juan Camilo Restrepo, director comercial de C.I Único Interior S.A, firma que elabora cerca de 1.100.000 calzoncillos y prendas íntimas masculinas al año, señala que el crecimiento promedio en el total de unidades fue de 33 por ciento en el primer semestre de 2008, por encima del 20 por ciento proyectado a diciembre de este año.
La industria de la ropa íntima también es una de las principales creadoras de empleo del sector confeccionista. La directora ejecutiva de la Cámara Sectorial de Algodón, Fibras y Textiles de la Andi, María del Mar Palau, afirma que, aunque no hay estudios donde se muestren cifras exactas, el sector genera cerca de 80 mil puestos de trabajo directos.
Ellipse Lingerie, empresa antioqueña con 27 años en el mercado, tiene 215 trabajadores contratados en su planta de producción y en los 13 puntos de venta, localizados en seis ciudades del país.
Por su parte, la compañía caleña Armonía dice que entre el personal administrativo y de planta, que producen cerca de 700.000 prendas anuales, suman 200 empleos directos.
Posibilidades
A pesar de las condiciones adversas que enfrentan los exportadores del país, los empresarios del sector siguen inyectando recursos a sus compañías y explorando nuevos mercados que les ayuden a sortear los problemas que tienen la mayoría de actividades de la industria manufacturera y confeccionista en el mundo.
De acuerdo con Proexport, los principales destinos de las confecciones fueron Venezuela, Estados Unidos, México, Ecuador y Costa Rica, con participaciones de 60 por ciento, 18 por ciento, seis por ciento, tres por ciento y uno por ciento, respectivamente.
Juan Camilo Restrepo asegura que del total de producción de C.I Único Interior, 56 por ciento se exporta y 44 por ciento se comercializa en el país. El presidente de Ellipse Lingerie, Juan Guillermo Correa, manifiesta que sus principales compradores internacionales son Venezuela, Ecuador, Panamá y Guatemala, entre otros, y que sólo 40 por ciento de las prendas se distribuyen en Colombia.
Alternativas de mercadeo
A pesar de que el país es un buen nicho de textiles para todo tipo de confección, la mayoría de las empresas dedicadas a la elaboración de prendas íntimas compran sus telas en otros países. Nylon, algodón, encajes, fajas y blondas son importadas desde Francia, España e Italia, mayoritariamente. En Colombia, los empresarios prefieren adquirir insumos como broches y resortes, entre otros.