"Colombia se convertirá en potencia energética"
Edgar R. Laiton - Laura Piraján Forero - 2 Comentarios
Publicado: 05.03.2010
Bogotá.  Con la lupa de un hombre que ha visto evolucionar el sector minero - energético en el país, el presidente de la Drummond, Augusto Jiménez, le contó a Camilo Herrera la experiencia de la llegada de la empresa al país.

Además, le compartió las decisiones que se han tomado para sacar adelante el negocio y el potencial que todavía se tiene por explotar.

En medio de un ambiente informal y tranquilo, rodeados de libros y música clásica, recordaron la época en que Virgilio Barco era Presidente de la República. En esos años, aseguró Jiménez, se dio el primer paso para una apertura económica y desde allí la minería ha pasado a ser un eje fundamental para el desarrollo del país con todos los retos que esto implica en materia ambiental, política y de infraestructura.
Apartes de la tertulia...

Camilo Herrera. ¿Cómo ve la política inversionista en el Gobierno de Uribe teniendo en cuenta el momento que vive el mundo en materia de expansión energética?
Augusto Jiménez. El país ya cambió. Antes se hablaba de generar productos como el banano, las flores, el cuero y los textiles. Toda esa serie de exportaciones las catalogábamos como exportaciones menores. El entonces secretario de Energía de Estados Unidos del presidente Clinton, Bill Richardson nos dijo algo como una premonición: ustedes en Colombia tienen una situación especial y envidiable. El país hizo tanto proteccionismo durante varios años y no abrió las puertas durante mucho tiempo a una migración grande, ni a una inversión extranjera. El resultado de eso en el pasado fue que las inversiones se destinaron a países como Chile, Venezuela, Brasil, Perú, Ecuador y Argentina, convirtiendo a Colombia en la cenicienta. ¿Por que?, No había grandes inversiones en el sector energético. No era desde el punto de vista legal tan atractivo hacer inversiones y no era interesante como perfil para venir a hacer inversión. Desde la época del presidente Barco se comenzó la apertura económica...

C.H.: Cuando Gaviria estaba de ministro de Hacienda....
AJ.: Así es... y nos encontramos donde yo le digo hace ocho años con el señor Richardson diciéndonos: "ustedes tienen la suerte más grande del mundo, nosotros en Estados Unidos ya hicimos toda la exploración y hacer un descubrimiento es difícil, así como es complicado en Venezuela, Ecuador y Chile y aquí en Colombia no han hecho exploración, ¿por qué? no hay inversión". De pronto Colombia sale de eso, inician los cambios normativos, viene la seguridad democrática y Colombia comienza a tener conciencia de que tiene que ser un país competitivo. Como anécdota para que vean ustedes el tipo de conflictos que se presentaban, cuando nosotros en 1988 vinimos a Colombia nuestra contraparte en la negociación del contrato fue Carbocol, que era socio del Cerrejón Norte en el 50 por ciento. Entonces se hacían grandes cuestionamientos con nosotros: primero, si ellos invertían 3.200 millones de dólares para sacar en ese momento 12 millones de toneladas, ¿Cómo podía Drummond decir que destinaría 800 millones de dólares para sacar las mismas toneladas?... O estos son pajudos o es que hubo una sobreinversión en su momento. Y la segunda pregunta que nos hacían es que si les iba mal sin competencia como sería con una. A la primera pregunta es que obviamente nosotros éramos una compañía experta en minería y a la segundo es que nosotros no vamos a competir con Cerrejón porque ya teníamos nuestros propios clientes en Europa y Estados Unidos.

C.H.: Uno ve que Colombia tiene un potencial importante, pero lo que preocupa es si hay la capacidad férrea y portuaria para sacar el carbón ¿qué pasó con Puerto Brisa y Tribugá? El Gobierno le hace una apuesta grande al sector, pero ¿podemos responder a esa oferta?... y el tema ambiental seguirá siendo difícil?
A.J.: Me hace un montón de preguntas....

C.H.: Mi trabajo es picarlo....
A.J.: Déjeme empiezo por la más difícil o de pronto la más fácil. Colombia entendió cosas de las que no se ha hablado mucho, pero que todo el mundo conoce. Algo que hizo el país cuando estaba Virgilio Barco de presidente; Germán Montoya de secretario general de la Presidencia; Enrique Peñalosa de secretario económico; Luis Fernando Alarcón de ministro de Obras Públicas; Guillermo Perry de ministro de Minas y César Gaviria de ministro de Hacienda fue a abrir las puertas a que las compañías privadas hicieran su desarrollo de infraestructura autónomamente.

Ese fue el equipo con el que nos enfrentamos y la pregunta que usted hace la hicimos nosotros. El negocio tiene dos temas importantes: uno es la minería y eso lo sabemos hacer, pero el otro es de infraestructura y nosotros no podemos ser dependientes de un tercero. Ahí vino un tema importante que fue cuando se disolvió y se liquidó Colpuertos. Lo primordial fue que se permitió que las compañías privadas hicieran su desarrollo de infraestructura autónomamente con supervisión del Estado como concesiones, pero ya la responsabilidad de la inversión era de las compañías privadas y eso fue un cambio fundamental. En este momento estamos entregándole los últimos documentos al Gobierno para iniciar, en los próximos meses, la construcción de un puerto de cargue directo con una capacidad de 80 millones de toneladas.
El tema ambiental también es interesante. Creo que es políticamente correcto criticar a las compañías mineras, industriales o petroleras....

C.H. De no hacerlo, no es políticamente rentable....
A.J.: Sí... eso no da votos... obviamente en el Cesar y en La Guajira hablar mal de las carboneras a unos les quita y a otros les da votos porque hay mucha gente que se está beneficiando. Nosotros tenemos que ser muy cuidadosos y debemos hacerlo por tres razones: por políticas de la compañía, por cumplir las leyes colombianas y porque si no trabajamos correctamente no nos compran.

C.H.: ¿Puede la industria carbonera generar productos de valor agregado dentro de Colombia?
A.J.: En este momento se está pensando en ocho proyectos nuevos para generar energía. De esas sólo hay uno con carbón en Córdoba, el resto son hidroeléctricas, que es la forma más barata para producir electricidad. Creo que obviamente Colombia a mediano plazo será un país exportador de energía. Se ha visto que el desarrollo económico significa un aumento en el consumo de energía a escala mundial. Según el Gobierno, se realizarán inversiones por 34 mil millones de dólares en el sector energético en los próximos años, lo que significa que el país se puede convertir en exportador de energía, que es más fácil y económicamente viable que transportar carbón o gas. Lógicamente con toda la explotación petrolera que se hizo en el país se prevé que para el año 2025 Colombia aumente sus reservas. Desde el punto de vista macroeconómico, el país será muy importante en el sector minero energético. El que tenga electricidad para vender tendrá un papel geopolítico muy importante.

C.H. ¿Cómo hacer para que un colombiano común entienda que esa inversión que se está haciendo fue con recursos obtenidos del carbón?

A.J.: Es algo que le preocupa a todos los grandes jugadores del sector energético en Colombia. Nosotros no podemos regalar miles de millones de pesos en regalías y así como hacen los contribuyentes voltear la espalda y quedar tranquilos. Lo que podemos hacer es discutir cómo se invierten bien esos recursos para que las personas que están relacionadas con la industria puedan ser beneficiarias del interés en el desarrollo de estas regiones.
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COMENTARIOS
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gerogo
2010-03-05 12:27:39
Quien sera el beneficiario de los ingresos generados por estas actividades?, las multinacionales?, sus ricos socios locales? o el publo colombiano sera el beneficiado?
Maquiavelo
2010-03-05 08:10:26
Por favor que falta de seriedad y ética, dos periodistas firmando una nota que no es más que la transcripción de tres preguntas de otro personaje. Seriedad por favor, que orgullo tan berraco, los digitadores no firman, transcriben mucho más y les pagan menos.